lunes, 15 de febrero de 2016

El río Isoba, la joya leonesa

Este pasado fin de semana, viendo que las previsiones eran de intensa lluvia, nos marchamos camino a Galicia, pues no queríamos dejar pasar la oportunidad de disfrutar de los altos caudales.

Así aparecimos Ekain, Igor y yo el viernes de madrugada en tierras gallegas, para juntarnos a Aitor, Mino, Nacho, Lander y Jose Mari (que ya estaban por allí), ansiosos por entrar al agua. Pero o no llegamos o nos pasamos, y manda carallo que los ríos iban demasiado altos y había pocas secciones en las que poder remar, o al menos no las encontramos. Las cosas así, terminamos remando la parte baja del Tamuxe y decidimos escapar de allí en busca de un lugar con caudales más controlados.

El sábado amanecimos en León, pensando en probar suerte en el río Isoba, del cual Aitor (quien vive desde hace meses en estas tierras) había oído hablar muy bien, que resultó ser una auténtica joya.

Este es un río que discurre por un estrecho cañón lleno de ramas, que comienza poco prometedor pero que poco a poco se va poniendo más y más interesante, con exigentes rápidos y algunos saltos muy divertidos. Unas 5 horas de descenso que culminamos con una bonita cascada de unos 8 metros en el río Porma, en el que desemboca el Isoba. Parece mentira que ni siquiera hubiera oido hablar de este impresionante río...
Lander en el primer rápido
Yo mismo en el segundo rápido 

Igor en uno de los porteos
Mino, al final de un largo e intenso rápido
Mino en la recepción de otro bonito salto
Aquí otro buen drop
Aitor disfrutando de lo lindo

Nacho en la cascada de Forfogones (en el río Porma)

Ekain, que parece que le va pillando el gustillo a esto de saltar
Por la noche llegó el frío a León y con el frío la nieve. Los caudales bajaron y decidimos cruzar los Picos de Europa para buscar algo en Asturias. Cruzando un poco al límite un par de puertos bajo una intensa nevada terminamos en el Ponga. Al final terminamos haciendo un relajado descenso por un sencillo tramo en lo alto del Ponga para poner punto final a un breve pero intenso viaje.

Camino al Ponga...

Pero las lluvias no paran, así que esperamos no parar nosotros tampoco.